No es recomendable. Los televisores domésticos presentan limitaciones importantes para uso profesional continuo: • Brillo insuficiente: 300-600 nits versus los 700-2.500 nits de una pantalla profesional. La imagen aparece apagada bajo luz ambiental intensa. • Durabilidad limitada: diseñados para 4-6 horas/día. En uso comercial de 12-16 horas pueden fallar en menos de 2 años. • Garantía no aplicable: la garantía doméstica no cubre uso comercial. El fabricante puede denegarla si se detecta uso en entorno profesional. • Sin conectividad profesional: ausencia de RS-232, DisplayPort, compatibilidad con controladores AV o gestión centralizada. La diferencia de coste entre una pantalla doméstica y una profesional se recupera rápidamente al evitar sustituciones prematuras y garantías incumplidas.