Las pantallas LED están diseñadas para un mantenimiento mínimo, pero el cuidado preventivo es clave para maximizar su vida útil: Mensual: verificación visual de todos los módulos (activos, sin píxeles muertos, brillo uniforme) y comprobación de temperatura de operación. Trimestral: limpieza de la superficie del panel con paño de microfibra y agua destilada, revisión de conectores y (en exterior) limpieza de filtros de ventilación. Anual: revisión técnica completa, actualización de firmware del controlador y del CMS, calibración de color y brillo si se detecta degradación, y revisión de las fuentes de alimentación. Si un módulo falla, se sustituye solo ese módulo sin necesidad de retirar el resto del panel. Tiempo de reparación típico: 30-60 minutos.